Se realizó la prueba de iluminación del Paseo del Bajo

Representantes de los Gobiernos nacional y porteño asistieron a las pruebas que se realizaron en la obra que está próxima a inaugurarse, que tendrá una extensión de 7,1 kilómetros y mejorará la conexión entre el norte y el sur de la Ciudad. Por Cuarto Intermedio

El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta; y el ministro de Transporte nacional, Guillermo Dietrich, participaron en la prueba de iluminación del Paseo del Bajo, obra que se tiene previsto inaugurar en los próximos días.

“Esto es trabajo argentino: trabajadores, ingenieros y empresas que demuestran que podemos estar al primer nivel mundial. Son días de pruebas, de ver que todo funcione perfecto. Estamos cumpliendo con los plazos. Obra que empieza en la Ciudad, obra que se termina”, expresó el alcalde porteño.

A su turno, Dietrich destacó que a diferencia de esas obras que tardaban diez años y no se hacían, ésta se anunció un día, se dijo que se iba a tardar dos años, y se terminó. “Seguimos apuntando a resolver los problemas reales y hacer que las utopías se hagan realidades”, agregó.

El proyecto, desarrollado por el Ministerio de Transporte de la Nación y de la Ciudad y llevado adelante por el Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte porteño, AUSA y la Corporación Antiguo Puerto Madero -gracias a un crédito de CAF otorgado al Gobierno naciona-, abarca desde la calle Brasil hasta el peaje de Retiro de la Autopista Illia.

Durante la prueba de iluminación, tres camiones de carga hicieron un recorrido por la trinchera con el objetivo de chequear la intensidad y orden de encendido para evitar encandilamiento de los conductores y probar la seguridad del recorrido (los 7.1 kilómetros del trayecto contarán con 1990 artefactos LED diseñados con lineamientos nacionales e internacionales de seguridad vial, de 184 y 320 watts regulables en intensidad).

Por su parte, las luces estarán ubicadas cada 12 metros en la trinchera y cada 35 metros en la zona de calzada elevada, también denominada viaducto, en columnas de 12 metros de altura para que, en caso de necesitar trabajar sobre ellas, no sea obligatorio cortar la circulación de los vehículos.

En cuanto al funcionamiento -precisaron desde la administración porteña- todo el tendido es administrado por un sistema de telegestión de última generación que permite operar de forma remota midiendo el consumo de energía de cada artefacto, previniendo fallas y recibiendo alertas de mal funcionamiento.

El sistema, en tanto, será alimentado por dos subestaciones eléctricas ubicadas en avenida Antártida Argentina y Castillo, y en avenida Huergo y Moreno. Además y ante cualquier inconveniente con la red eléctrica, el Paseo del Bajo dispondrá de un grupo electrógeno propio, lo que permitirá mantener activa tanto la iluminación como sus señalizaciones, cámaras de seguridad y sistema de Autopistas sin barreras.

Asimismo, el Paseo del Bajo también tendrá un sistema de prevención de accidentes e incendios y un operativo específico para que los equipos de emergencia puedan trabajar de manera coordinada ante cualquier urgencia.

En total, contará con 12 carriles: cuatro van a ser exclusivos para camiones y micros de larga distancia, con acceso directo al puerto y a la Terminal de Retiro, y los ocho restantes se destinarán para vehículos livianos, siendo que cuatro serán con sentido norte sobre la avenida Moreau de Justo y cuatro con sentido sur sobre la calle Huergo. Además, se van a generar cruces transversales para la circulación entre microcentro y Puerto Madero.