El Gobierno nacional determinó el cierre del Fondo Fiduciario de Infraestructura de Seguridad Aeroportuaria ya que, de acuerdo a lo argumentado y en línea con los disueltos anteriormente, registraba un “pésimo” uso de los recursos de la sociedad, así como también falta de controles y de resultados.
Vale recordar que dicho Fondo había sido creado por el Decreto 1334/2014, con el objetivo de desarrollar proyectos de seguridad aeroportuaria y de infraestructura de seguridad en los aeródromos de todo el país. Para tal fin, se estableció como fuente de ingresos la Tasa de Seguridad establecida en el Decreto 163/ Ley N° 13.041 y la gestión del contrato del Fideicomiso operó por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC).
No obstante, una auditoría de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) registró fallas en el funcionamiento del Fondo, tales como la ausencia de programación de proyectos para cubrir aspectos de seguridad; falta de indicadores de gestión; contrataciones efectuadas fuera del objeto del fideicomiso; ausencia de estados contables y de sus controles; fallas materia del resguardo de los fondos fideicomitidos; y debilidades de control de gestión, entre otras.
A la vez, durante el funcionamiento del Fondo se advirtió la existencia de una “duplicación” de contrataciones gestionadas por el Plan Anual de Contrataciones de la ANAC y por las canalizadas a través del Fondo Fiduciario.
En esta línea, entonces, se afirmó que resultaba procedente la disolución del fondo fiduciario, sin perjuicio de sostenerse la política pública nacional dirigida a fortalecer la seguridad aeroportuaria, que será financiada a través del cobro de la tasa aeroportuaria para atender esos fines.