Tras un extenso debate, la Cámara de Senadores de la Nación rechazó los pliegos del Ejecutivo que proponían a Ariel Lijo y a Manuel García-Mansilla para incorporarlos como nuevos jueces de la Corte Suprema de Justicia.
En el caso del titular del Juzgado Federal N°4, la votación resultó 43 votos negativos, 27 afirmativos y 1 abstención; mientras que para el catedrático -que ya juró como ministro del Máximo Tribunal y se encuentra en comisión hasta noviembre próximo- la negativa fue aún más abultada: 51 negativos, 20 afirmativos y ninguna abstención.
Por su parte, desde la Casa Rosada expresaron su repudio a la decisión de la Cámara Alta, al tiempo que recordaron que desde el último año sus integrantes tuvieron a disposición ambos pliegos, participando en toda instancia del proceso de selección establecida por la normativa vigente, pero que sin embargo y luego de “dilatar” la votación durante meses optaron por “priorizar la preocupación por sus causas judiciales y las de sus dirigentes”, en detrimento del funcionamiento de uno de los tres poderes de la República.
“Por primera vez en la historia, el Senado de la Nación ha rechazado pliegos propuestos por un Presidente, por motivos meramente políticos y no por cuestiones de idoneidad, lo que evidencia una vez más que la Cámara Alta es el refugio de la casta política en el Congreso de la Nació”, acusaron desde la Oficina del Presidente a través de un comunicado.
En esa línea, además, afirmaron que resulta “evidente” que la politización de la Justicia representa una amenaza para la democracia, y que mientras la clase política anteponga su “protección penal” y no la normalización del sistema judicial, el derecho a la Justicia continuará limitado en el país.